“Cuando tu vida se vuelve un calvario”

A Franco Ezequiel Caraballo lo insultan, lo golpean y amenazan de muerte por “gay y militante” desde el año 2013 en Concepción del Uruguay,Entre Ríos; ya lleva diez denuncias realizadas en la causa. Sin embargo los posibles agresores se encuentran en libertad a la espera de una aprobation.

Todo comenzó en el año 2013 cuando Franco de 20 años, se había unido al Movimiento Evita de Diversidad sexual. Según él, Concepción del Uruguay no es un lugar con una mentalidad abierta, por lo que los militantes LGBT siempre están expuestos a múltiples críticas. Sin embargo siempre realizaron diferentes tipos de intervenciones urbanas, eventos y actividades, sobre todo a la hora de promover la ley de identidad de género. “Fue ahí que comenzó todo porque Nahuel era uno de los que más nos agredía en las redes por todo lo que hacíamos”, recuerda Franco.
Nahuel C , de 22 años, también de orientación sexual gay, integrante de lo que más tarde sería el Pro, no coincidía ideológicamente con la agrupación de Franco y se lo hacía saber por todo los medios posibles: en las redes, eventos, a través de otrxs compañeros, siempre presentaba su disidencia. Así corrieron esos años, hasta en ese entonces la situación solamente era una competencia ideológica de agrupaciones políticas.

El giro:

A pesar de las objeciones de varias personas Franco y sus compañerxs nunca abandonaron las actividades de la militancia, aunque siempre había cruces verbales en las redes sociales, sobre todo con Nahuel.
Un 5 de marzo del 2017 todos esos conjuntos de desacuerdos se trasladaron al boliche de la ciudad. “Yo salí aquella vez porque ya empezaba la facultad, era una noche de despedida”, rememoró Franco. No obstante, aquella despedida no pudo extenderse mucho ya que apenas se cruzaron ambos grupos empezaron los conflictos: insultos, gritos y empujones. “Fue ahí cuando lo conocí a Alejandro porque era el que más me gritaba, me decía gorda, pasiva, putx , además de amenazarme y decirme que ya me iba a agarrar”, explicó el militante. Aquella noche todxs fueron sacados del local bailable por el personal de seguridad.

El inicio de diez denuncias:

Las amenazas de Nahuel y Alejandro L. (30 años) en el boliche fueron el primer motivo para que Franco se presentara a la comisaria Segunda de Concepción del Uruguay, para realizar lo que sería la primera denuncia. “Yo me había asustado mucho porque había visto las caras de rabia cuando nos sacaron del boliche, decidí hacer algo porque realmente no me sentía seguro”, explicó el joven.
El personal de la Seccional Segunda tras largas explicaciones del muchacho comenzó a tomar cartas en el asunto; comenzaron las indagaciones, las declaraciones de Franco y las citaciones a los posibles agresores. Lo que a simple sentido común, cualquier persona interpretaría que sería el comienzo de una posible tranquilidad y seguridad.
Fue todo lo contrario, las denuncias parecieron tener un efecto antagónico. Las amenazas comenzaron a acrecentarse, como así también los acosos en las redes sociales. Nahuel y Alejandro se presentaban en los lugares habituales de Franco, lo insultaban; consultaban sus horarios a compañerxs, asistían a eventos donde sabían podía estar, enviaban mensajes a familiares. “Una vez hasta llegaron a ir a Colón, una ciudad que está cerca de Concepción, a buscarme en una fiesta a la que fui”, recordó Franco. Es por ello que el joven comenzó a denunciar cada episodio como forma de registros concretos en la Comisaría Segunda, hasta lograr la restricción domiciliaria.
Aun así Franco no logró impedir que lo golpearan. “Era tal era el contexto de amenazas que yo nunca estaba solo y que siempre volvía con alguien a su casa”. Sin embargo uno de esos días estando solamente a dos cuadras de su domicilio, tres jóvenes lo persiguieron, Franco corrió pero lograron derribarlo con un golpe en la pierna, automáticamente cayó y luego de propiciarle varios golpes en el abdomen y en espalda, lo abandonaron.


A la espera de un fin:

Con una semejante historia el imaginario colectivo nos indica que ambos jóvenes actualmente estarían presos cumpliendo su pena. Todo lo contrario, la presente realidad no condice con dicho imaginario. Tanto López como Cañete permanecen en libertad a la espera del juicio o la audiencia en la que se evaluará la Suspensión del Juicio a Prueba o Probation fijada para el próximo 27 de Marzo. “Cuando alguien comete un delito considerado “no grave”. Con una pena inferior a 3 años y no tiene antecedente de haber cometido otro delito con anterioridad, el juez determina la suspensión del juicio a prueba y se le designa una tarea comunitaria por un tiempo”, explicó la abogada Mabel Rivas. Así mismo en este tiempo tanto López como Cañete deberían demostrar su buen comportamiento para concederles esta probation, aspecto que se incumplió con una nueva amenaza al joven. De todos modos quien tendrá la última palabra será la jueza Alejandrina Herrera.

Franco, ex militante LGBT

BY:

yaninalopez1989@gmail.com

Egresada de la Tecnicatura en Comunicación Social,tesista de la licenciatura en la FhyCs de la UNaM. Feminista y militante por los Derechos de la diversidad sexual y corporal, integrante...

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *