ACTIVISTES,  INTERNACIONALES

LAS IGLESIAS NEOPENTECOSTALES Y LA POLÍTICA DEL ODIO FRACASARON

Los sectores progresistas uruguayos tuvieron una pequeña victoria del pasado 26 de octubre, logrando la sanción de la Ley Integral para Personas Trans (N° 19.684), que intentó velar por ciertos aspectos de la discriminación estructural que viven las personas del colectivo trans-travestis en el país vecino, la cual es común a toda la realidad latinoamericana, y la reparación histórica a las compañeras sobrevivientes de las dictaduras y primeros años en democracia que fueron perseguidas por su identidad de género; pero las Iglesias neopentecostales uruguayas trabajaron incansablemente durante 9 meses para conseguir un plebiscito que puso en peligro esta expansión de derechos.
Distintos sectores conservadores se pusieron manos a la obra a tan solo días después de la sanción de la Legislación y lograron, a base de mentiras y tergiversaciones, juntar más de 65mil firmas para que la Corte Electoral convoque a un pre-referéndum el pasado 4 de agosto donde hubo boleta única, claramente en contra de esta Ley. Esta votación era opcional y necesitaba movilizar por lo menos al 25% del electorado. Afortunadamente, el intento fracasó, ya que, para las 18 horas del 4 de agosto, la Corte Electoral anunció que apenas se había llegado al 8% del padrón.

Los propulsores del retroceso

Entre el grupo de impulsores de esta convocatoria, se encontraba la Iglesia Misión Vida, fundada en 1991 por el pastor Márquez, en alianza con espacios políticos de derecha. La misma para activar políticamente fundó la ONG Esalcu, porque de otra forma no podrían operar ya que el Estado Uruguayo es laico hace 100 años, pero además tienen injerencia en la política a través de Álvaro Dastugue (yerno del pastor Márquez) y Carlos Iafigliola (perteneciente a la corriente Social Cristiana), ambos del Partido Nacional (un partido de tipo “atrapalotodo” con pocos consensos internos sobre distintos temas, más allá del ideal de capturar votantes), siendo éste último el que presentó la consulta. Este es un patrón que se repite entre los sectores religiosos carismáticos, las cuales son las corrientes de devotxs más masivas de los últimos tiempos. Lograron conquistar a los sectores populares gracias a la teología de la prosperidad, la que promete a sus fieles que hay una conexión entre la comunión con dios y los beneficios materiales y económicos que añoran, y la poca burocracia y casi inexistencia de un ente centralizador de las más de 19mil de sus variantes, que permiten la facilidad y rapidez de aperturas de nuevos establecimientos de congregación .

La voz de les afectades:

La activista trans Delfina Martínez ,una de las impulsoras de la Ley Integral, explicó a distintos medios : “En estas iglesias hoy hablan directamente de política. ¿Por qué digo que ya no son pentecostales sino neopentecostales? Porque yo me crié en una iglesia pentecostal y ya no es el mismo culto. Antes discriminaban y satanizaban, pero el Dios de ahora promete dinero y prosperidad, estos pastores ahora se muestran pudientes y no cuidan las apariencias como antes”. En distintas partes de Latinoamérica podemos ver la repetición de este patrón en esta última ola de presidentes anti-derechos y neofascistas (como ser la financiación de la campaña de Bolsonaro en Brasil y de Piñera en Chile, así como también las múltiples reuniones que tuvo Vidal con sectores evangélicos durante su mandato).

“Die Religion … Sie ist das Opium des Volkes”,

“La religión es el opio de los pueblos”,decían Marx y Engels, quienes no habían dicho nada distinto anteriormente por otros autores alemanes previos a ellos. Podemos confirmar esta premisa por lo activas que se encuentran las Iglesias en la vida política, no sólo desde el coqueteo que tienen permanentemente los Estados que financian y mantienen vivos los intereses sociales de las distintas religiones, sino con la adhesión de las mismas a ciertas candidaturas, como ser este año en Argentina a la precandidatura de Centurión y previamente a la legisladora ya electa Amalia Granata. Más que nunca les revolucionaries deberíamos mantenernos actives en la discusión de la realidad material de la religión como parte del pensamiento mágico y su carácter alienante al sistema capitalista y la posibilidad de enaltecimiento de los intereses de los sectores reaccionarios para que se expanda aún más la vulneración de derechos de la clase trabajadora, la disidencia, la juventud y las mujeres.

Por Jazmín Kinder.

Egresada de la Tecnicatura en Comunicación Social,tesista de la licenciatura en la FhyCs de la UNaM. Feminista y militante por los Derechos de la diversidad sexual y corporal, integrante de la Liga LGBTIQ+ de las provincias.

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